Aún recuerdo por allá en el 2012 cuando me empecé a adentrar en el mundo de los smartphones. Mi primer celular inteligente el Galaxy Ace, el que inició toda una experiencia en el mundo de los celulares. Tenía buenas cualidades por un precio no tan elevado. Una carcasa plástica y un diseño inspirado en el Galaxy S2. Cumplía bien sus funciones y con su memoria de 158mb expandible a 32gb, ram de 512mb y procesador de 832ghz era una maravilla para su época y su precio. La única desventaja que existía siempre era la falta de estabilidad del sistema operativo. A lo largo de un año el teléfono se comportaba bien y era un celular que cumplía todas mis expectativas. Hasta que un día empezaron a salir los nuevos juegos que necesitaban un sistema ARM V7 y yo tenía un ARM V6. Para todo lo demás funcionaba fluido y me dejaba hacer todas mis tareas bien. Pasaron 2 años desde mi compra y el móvil se empezaba a ver lento. Claro para el precio que pagué era normal. Decidí instalar Cyanogenmod,...